Despacito
Supuestamente ante un título tan absurdo en apariencia, me
pondría a definir lo que a mi modo y en este momento significa para mí.
Pero por llevarle la contraria a la lógica y porque la vida
no se acostumbre mal, me debería desmarcar innovando brutalmente.
Lo que voy a hacer, aunque muchos lo tengáis muy claro,
es situarlo como un modo de afrontar una realidad que tan pronto te pega un
chute de ilusión como te hunde en un pozo sin sentido.
Porque los momentos se nos agolpan tan bien o tan mal, por esas cosas
de la vida, que a menudo se nos escapan e hipócritamente a menudo nos creemos
que controlamos por completo, cuando nada está más lejos de la realidad.
Sino como os explicáis el gran número de personas que desfilan
por nuestras vidas dejándonos el alma rota o la cara de tonto, esa que nunca
crees haberla tenido. En cambio, esa gente que te acaba por sorprender cuando
te tiende una mano y tú no la habías ni vuelto a recordar.
Pero ante todos estos devenires solo nos queda templar y
vivir despacito. “El paso corto, la vista larga y mala hostia” fue el lema de
la Vieja Guardia, y ha resultado estar más que acertado.
Basta ya de sermones que esto parece la plática doctrinal de
un condenado a muerte suplicando clemencia, de un alma libre que pensabais que
iba a olvidar su blog.

marlboro light dijo
Podría contarte muchas cosas. Y sacarte los colores de otras muchas que, si recuerdas, ayer amenacé que haría. Ja ja.
Pero no. Sólo decirte que ¡"obí, obá" cada día me sorprendes mas!. Y no sabía yo esa faceta tuya tan... atrevida-
Pues lo dicho.
Que no cambie usted.
2 Marzo 2007 | 01:32 PM