Aquellos maravillosos años
Los años de estudiante siempre se recuerdan con especial cariño. Vives momentos que nunca volverán a suceder, conoces gente de la que no volverás a oír y otros que siempre estarán ahí. Pero, para bien o para mal, no los negocio por algo distinto.
Ahora la cosa ha cambiado, y el curro nos brota por las orejas. Me jodo en el éxito profesional cuando el tiempo ocioso desaparece, cuando no puedes gandulear a tu antojo.
Con la vuelta de Roció a Salamanca he recordado aquellas noches en la biblioteca de Libreros, las fiestas en su piso y donde hemos ido a parar con los años.
Todo va tomando otro color de una manera que fríamente me asusta y a la vez, por extraño y macabro motivo, me divierte. De todas maneras, daría lo que fuera por volver a empezar de nuevo por el Instituto. Aunque el paso de los años, me haya endurecido el alma en tal grado que me sea imposible querer a la primera novia.
Lo que está claro es que la responsabilidad lo va complicando todo. Ante eso nos queda la vitalidad e ilusión para sobrevivir en esta bendita/ maldita selva que tenemos por hábitat.
Por si acaso, cuando la vida les siga dando bofetadas descojonense como medio de curación.

Rosa J.C. dijo
Jo, no me había dado cuenta de cómo te ha cambiado la carita hasta que he visto esta foto. ;)
22 Enero 2007 | 12:20 AM