La emoción de la espera
Leyendo un post y los coments en el blog de Victoria, me ha llamado la atención lo que escribía al respecto de las nunca fáciles relaciones personales Noelia Jiménez. Decía, tal como reza el título, que se ha perdido la emoción de la espera.
En una ocasión le escuche a Alfonso Navalón, que lo más bonito tanto en el amor como en la caza son los preliminares. A quien no sea cazador esto le resultará una solemne y absurda ordinariez, como es lógico. Pero conociendo ambos campos, las similitudes son tremendas.
Los nervios, las constantes nuevas hipótesis de por donde saldrá la liebre, intuir cuando llegará el momento de apuntar, disfrutar del bonito juego de las miradas...
Porque una vez que la pieza ha salido y has disparado, para bien o para mal, todo ese cúmulo de sensaciones desaparecen.

Victoria dijo
Supongo que no sólo la caza, cualquier actividad humana que conlleve espera lleva inherente siempre la incerteza de lo que pasará, es decir, la ilusión. Por eso quizás sea tan bonito.
Gracias por linkearme en tu entrada.
23 Diciembre 2006 | 05:29 PM