La salvación arriba a la Fiesta
Esta es la historia de una famosa emisora de radio en la que la verdad de las calles que se llevó la guerra era su más ferviente recuerdo, en la que se apoyaba esa institución sin ánimo de lucro que reparte sus inmensas riquezas sin miramientos y es la vanguardia en el uso de los preservativos como medio de combatir el SIDA, la aceptación de la homosexualidad o del respeto al prójimo por su condición.
Su sección taurina era una de las de mayor audiencia, y la habían puesto, al igual que las de la competencia, en esas horas en las que cualquier españolito enciende la radio, como las madrugadas del domingo al lunes. Pero el director de tal programa se salió de su línea y se le ocurrió pensar por sí mismo. A tal osadía un quinceañero de pelo azabache artificial, y casualmente la competencia en tal distinguido horario en las ondas, contestó con su incondicional apoyo, sin realizar osadías. Como pudieran ser proponer sustitutos/ prostitutos, criados en sus propias faltadas, al puesto que se preveía libre en breve plazo.
La afición les tenía alto estima a ambos, con lo cual se proyectaba un motivo más para que la masa continuara acudiendo fervorosa a llenar las plazas, al verse representados en el sentimiento que les unía irremediablemente al resto de estamentos taurinos.
El desenlace de esta fidedigna historia tendrá lugar en próximos capítulos.
Nota aclaratoria: Cualquier parecido inverso con una posible realidad es una mera coincidencia.

Raúl dijo
Puede ser que la competencia haya propuesto ciertos NOMBRES para quitárselos de encima. Porque claro, si la competencia está a gusto y contento con su compañero, ¿ para qué ofrecerselo a la otra cadena ?.
9 Diciembre 2006 | 12:02 PM