Normalmente los memes que veo por ahí son paridas para
descojonarte y pasar las horas de manera menos muerta. Aunque siempre da la
casualidad que los que me enlazan tienen un atractivo más allá. En este
caso, mi compañero de Facultad, Gabriel (Wininu), me reta a no romper la cadena , de unas preguntas que plantean todo un debate, motivándome además a no
abandonar el blog. Como últimamente esto tiene más miga que mi conocida
gandulería, por cierto una miga compartida en complicidad con alguna buena compañía,
vamos a dejarlo a un lado.
Bueno, al turrón...
¿Qué cosas tiene España que te animarían a irte a vivir a otro país si
tuvieras la oportunidad? En resumen, tres razones que te animarían a irte de
España de tener la oportunidad
Aquí considero que más que tres cosas que tiene España para irme, lo realmente
importante es que motivos inquietan mi alma como para abandonar este país. Sin
duda, lo que tengo dentro siempre me impulsa a viajar lo más lejos posible.
Probablemente por la rara analogía de marchar lejos en el espacio acompañado de
la misma idea en el conocimiento.
¿Qué te resulta insoportable en la sociedad / sistema económico /
política / cotidianidad española?
No me atrevo,
porque y luego ¿quién le pone final a la lista? Cada cual a su forma y
circunstancias de todo tipo, haría una lista ejemplar. Pero el problema, no es
ese, sino lo fácil que resulta hacerla hoy en día. Por ejemplo, el domingo
comentábamos esa buena compañía, a la que aludía antes, y un servidor, la
cuestión política actual. Veíamos, si llegamos a estar a primeros del siglo
pasado , a los Acebes, Zaplanas y al torpe Lanzarote en el papel del sanguinario Millan Astray, pegando tiros a diestro y siniestro por las calles
ondeando banderas con águilas en los escudos. Aunque esto último ya lo hacen,
pareciendo haberse olvidado de las palomas de la paz. Quieren enfrentar a dos
Españas, que no existen como tales ni reparan ellas mismas en eso. Quizá porque
tienen mayores problemas de que preocuparse, de los que los políticos no se
acuerdan entre tanta ansiedad de poder.
¿De qué huirías de la cultura de este país?
La cultura como tal no la cambio, ni me molesta, aunque no
la comparta. Lo que me jode son esos vicios que se acumulan en las mentalidades
perversas. La equivocación total e irrevocable muy raramente la puede tener un
país entero, desde mi punto de vista.
Supuestamente ante un título tan absurdo en apariencia, me
pondría a definir lo que a mi modo y en este momento significa para mí.
Pero por llevarle la contraria a la lógica y porque la vida
no se acostumbre mal, me debería desmarcar innovando brutalmente.
Lo que voy a hacer, aunque muchos lo tengáis muy claro,
es situarlo como un modo de afrontar una realidad que tan pronto te pega un
chute de ilusión como te hunde en un pozo sin sentido.
Porque los momentos se nos agolpan tan bien o tan mal, por esas cosas
de la vida, que a menudo se nos escapan e hipócritamente a menudo nos creemos
que controlamos por completo, cuando nada está más lejos de la realidad.
Sino como os explicáis el gran número de personas que desfilan
por nuestras vidas dejándonos el alma rota o la cara de tonto, esa que nunca
crees haberla tenido. En cambio, esa gente que te acaba por sorprender cuando
te tiende una mano y tú no la habías ni vuelto a recordar.
Pero ante todos estos devenires solo nos queda templar y
vivir despacito. “El paso corto, la vista larga y mala hostia” fue el lema de
la Vieja Guardia, y ha resultado estar más que acertado.
Basta ya de sermones que esto parece la plática doctrinal de
un condenado a muerte suplicando clemencia, de un alma libre que pensabais que
iba a olvidar su blog.
Pero Madrid es mucho más que esa tribu urbana de Paquito Umbral. Desde hace mucho, se ha convertido en muchas cosas más que no se le escapan a nadie. Ese metro repleto de currantes, que regresan con una cara de supervivencia diaria perdiéndose en la música de las flautas, el acordeón y la caja que tocan cuatro chavales con pinta de brasileños. O la noche que nunca recibe al sol, aunque ya no sean los ochenta, ni Tierno Galván alcalde. Y como olvidarnos, de mil imágenes más, incluso las personales.
Lo que me pregunto es lo que pensarán todos esos que regresan del trabajo a última hora de la tarde, o más bien tercera de la noche, sin tiempo para hacer la cena, ni apenas verle la cara a sus hijos. Y con mayor motivo, cuando tienen cuatro días para desaparecer en largas colas sin poder desentenderse de un camino de regreso que se antoja imposible de dejar atrás.
Los años de estudiante siempre se recuerdan con especial cariño. Vives momentos que nunca volverán a suceder, conoces gente de la que no volverás a oír y otros que siempre estarán ahí. Pero, para bien o para mal, no los negocio por algo distinto.
Ahora la cosa ha cambiado, y el curro nos brota por las orejas. Me jodo en el éxito profesional cuando el tiempo ocioso desaparece, cuando no puedes gandulear a tu antojo.
Con la vuelta de Roció a Salamanca he recordado aquellas noches en la biblioteca de Libreros, las fiestas en su piso y donde hemos ido a parar con los años.
Todo va tomando otro color de una manera que fríamente me asusta y a la vez, por extraño y macabro motivo, me divierte. De todas maneras, daría lo que fuera por volver a empezar de nuevo por el Instituto. Aunque el paso de los años, me haya endurecido el alma en tal grado que me sea imposible querer a la primera novia.
Lo que está claro es que la responsabilidad lo va complicando todo. Ante eso nos queda la vitalidad e ilusión para sobrevivir en esta bendita/ maldita selva que tenemos por hábitat.
Por si acaso, cuando la vida les siga dando bofetadas descojonense como medio de curación.
Lo del cambio de año debe ser una cosa psicológica, probablemente mezclados con aderezos del destino y esencias de las preocupantes decisiones, de los que estamos sin la pinza hace mucho tiempo.
Pero lo que de verdad me tiene intrigado, haciendo retoñar mi compleja, por devastada, estructura emocional, es lo de... Bueno, aunque odio las reservas porque me huelen a medir las distancias, de momento, vamos a dejarlo ahí. Y es que hay palabras que valen todo lo bueno de esta vida.
Lo de Lanzabotes, prosiguiendo con su conquista del territorio de mi pueblo con las zonas azules- ¡qué mal ha sonado!- es un ejemplo más de su comprometida y desinteresada conciencia social. Sin que sirva de precedente prometo que la próxima vez que aparque en terreno vedado meteré un euro en la maquinita. ¿No decían que este sistema de aparcamiento había nacido como medida de desahogo, mediante la rotación de los coches, que visitan el centro, y no como medida recaudatoria?. Por cierto, y aunque no tiene que ver- y se me olvide el punto y aparte- , me cuentan que tiene muy cansados a los constructores.
Por otra parte, tengo constantemente en la cabeza una pesadilla, pero no merece la pena no por importancia, sino porque forma parte de esas maldades de la vida. Como dice Faustino, no importa el problema, lo que vale y cuenta es la solución.
Y lo que tampoco se me olvida, es que todos los que de una u otra manera componéis mi entorno, prometo no fallaros, aunque a veces de sensación dé síntomas agudos de olvidarme de vosotros.
Aquello que cantaban a duo Santiago Segura y Joaquín Sabina para Torrente II, es una de las mejores definiciones que se nos pueden dar a los colchoneros.
Por algo los dos lo son a muerte, porque como cada atlético no hay otro igual.
Los videos en busca de promoción no lo son menos. Acuérdense del famoso: "Papá, ¿por qué somos del Atleti?".
Esta vez, vaya Belén han montado en la campaña de "SOCIOS NO ABONADOS"!!
Leyendo un post y los coments en el blog de Victoria, me ha llamado la atención lo que escribía al respecto de las nunca fáciles relaciones personales Noelia Jiménez. Decía, tal como reza el título, que se ha perdido la emoción de la espera.
En una ocasión le escuche a Alfonso Navalón, que lo más bonito tanto en el amor como en la caza son los preliminares. A quien no sea cazador esto le resultará una solemne y absurda ordinariez, como es lógico. Pero conociendo ambos campos, las similitudes son tremendas.
Los nervios, las constantes nuevas hipótesis de por donde saldrá la liebre, intuir cuando llegará el momento de apuntar, disfrutar del bonito juego de las miradas...
Porque una vez que la pieza ha salido y has disparado, para bien o para mal, todo ese cúmulo de sensaciones desaparecen.
Cuando vuelvo del curro, me encuentro en el buzón, además de la frecuente publicidad del Mierda Markt,un nuevo magazine semanal de mi tierra.
Aparte de una entrevista al salmantino Quequé, la página de Ana (Hernández), la actualidad, deportes... nos aconseja a que dedicar sanamente- es decir, prescindiendo de los excesos de la noche tan típicos en estas fechas- nuestro tiempo de ocio.
Su editorial, cuya primera parte se incluye en la portada reza de esta manera:
"La palabra llega a Salamanca con el auxilio de una virgen libertaria heredera del espíritu democrático que promulgó Rousseau en el siglo XVIII, capaz de remover los cimientos de una sociedad anclada al trono de la Monarquía, hasta entonces tildada de imperecedera. (...) es la prensa gratuita la que asalta el púlpito de los diarios tradicionales apelando a un espíritu tribal en que masa y medio interactúen para crear un atisbo de conciencia social."